¡¿Qué debo saber para beber vino?!

Escrito por vitimania 03-06-2017 en Vino. Comentarios (6)

Hola, mi nombre es Manuel, soy un ingeniero en sistemas computacionales de México, entré al Master de Comunicación en México y ahora mismo me encuentro en un intercambio en España, específicamente en Burgos en el Master de Enoturismo. Para una persona como yo, que proviene de un país donde la principal producción de bebidas alcohólicas es el tequila y el mayor  mercado lo tiene la cerveza, el mundo del vino resulta ser un campo desconocido.

En mi estancia en Burgos he tenido la oportunidad de acercarme al mundo del vino, empezando con mis prácticas, pues trabajo para un bodeguero que busca introducir sus ventas por internet. A la vez, he vivido la experiencia de estar en múltiples bodegas y catas de vino en las cuales he escuchado expresiones como “este vino tiene cuerpo”, “este es un vino redondo” “pueden percibir el sabor a maderas” etc… Lo primero que surgió en mi cabeza fueron cosas como “¡¿Qué significa vino redondo?!”, “¡¿Qué significa vino con cuerpo?!” “¡¿Maderas?! ¡Creí que el vino se hacía solo con uvas!”, y “¡¿Por qué diablos estoy estudiando esto si no entiendo nada?!”.

Me consideraba una persona ajena al mundo del vino y por lo tanto nunca me había sentido atraído por este mercado. Mientras pensaba en esto, asistía a clases y leía acerca del tema me di cuenta que gran parte de este problema es que este “mundo del vino” se ha encargado de aislarse a sí mismo. De cierta manera la comunidad que gusta del vino se ha vuelto un tanto elitista y esto ha creado un gran problema para abrirse paso en el mercado.

Sin embargo he aprendido una o dos cosas que pueden ayudar a las personas que, como yo, les interesa el mundo del vino y no saben por dónde empezar o que no saben qué vino comprar.

Empezaré por mencionar que para beber vino se necesita tiempo, no me refiero al tiempo de elaboración sino que, a diferencia de cualquier bebida alcohólica, los vinos existen de muchas variedades y para encontrar la variedad de vino que sea de tu gusto requerirás invertir un poco de tiempo.

LA ELECCIÓN

¿Qué vino debo elegir al momento de comprarlo?

Esta fue una de las primeras preguntas que me abordaron al entrar en este mundo y la respuesta es muy simple: DEPENDE. Depende de para qué lo quieras, existen diferentes categorías en las que entra un vino.

Empecemos por la categoría del color; existe el vino tinto, el vino rosado y el vino blanco. En mi experiencia, estas categorías se pueden reducir a sabores: El vino blanco es el más suave de los tres (la mayoría de las veces), después viene el vino rosado qué tiene sabor un poco más fuerte y por último el vino tinto qué tiene todavía más fuerza en su sabor. Es aquí donde nacen expresiones como “vino con más cuerpo” o “más volumen” pues hacen referencia a su sabor en boca. ¿Quieres probar un vino por primera vez? Yo te recomiendo un vino blanco, en especial los “Eiswein” o vino de hielo (por su traducción del alemán), a mí me gusta este tipo de vino por su sabor dulce y nada agresivos en boca. ¿Quieres acompañar una comida en donde el plato principal es una carne roja? Prueba un vino tinto pues su sabor “con más cuerpo” contrasta de una manera muy buena el sabor de las carnes en la boca. ¿Quieres refrescarte en una tarde calurosa? Prueba una copa de vino rosado antes de la comida pues su sabor, no muy dulce, no te va a quitar el apetito pero será agradable por no tener tanto cuerpo como un vino tinto.


Otra categoría que he encontrado particularmente útil es “el tiempo de crianza”. Esto no es otra cosa que el tiempo que ha pasado el vino en barrica y en la botella. Este tiempo marca una gran diferencia en el vino, pues de acuerdo al tiempo que pasa en cada una de estas etapas (barrica y botella) el vino adquiere diferentes propiedades. Este tiempo determina si el vino es etiquetado como “crianza”, “reserva” o “gran reserva”. Los vinos denominados de “Crianza” son vinos que maduran durante dos años, de los cuales como mínimo 6 meses deben permanecer en barrica. Los vinos “Reserva” deben madurar 3 años, de los cuales unos 18 meses mínimo han de permanecer en barrica, y 2 años de reposo en botella. Los vinos “Gran Reserva” son los que necesitan mayor maduración (5 años), con unos 18 meses en barrica y unos 42 meses en botella antes de salir al mercado. Mientras más tiempo pasa en la barrica el vino adquiere más el sabor de la madera, mientras menos tiempo pasa en barrica, el vino tiene un sabor más afrutado. Aquí es donde surge la expresión “vino redondo” que quiere decir que en el vino se encuentran balanceados los sabores de la madera, de la fruta, el grado de alcohol, su amargura, etc. Por lógica podemos deducir que los vinos “Crianza” toman menos tiempo para elaborar si los comparamos con un “Reserva” o un “Gran Reserva”  por lo tanto esto se puede ver reflejado en su precio. Un vino “Crianza” resulta ser más barato que un “Reserva” y este es más barato que un “Gran reserva”.

¿Quieres un vino con un sabor afrutado? Compra un vino “Crianza” pues no ha pasado tanto tiempo en barrica. ¿Quieres un vino para impresionar a tu jefe en una cena? Compra un “Gran reserva” pues el sabor de este vino refleja las maderas de la barrica, además que a tu jefe le gustará el detalle de que busques un vino más exclusivo para él. ¿Quieres aventurarte a conocer un vino nuevo? Dale la oportunidad a un “Reserva”, el balance de sus sabores te pueden sorprender.

*Nota: dentro de estas categorías de vino existe el vino “Joven” que puede o no estar en barrica, es el que menos tiempo de elaboración exige de todos y es el más afrutado.

Por ultimo mencionaré que beber vino es como conocer a tus mejores amigos, para hacer esto uno busca ciertas características en las personas, como por ejemplo alguien divertido, relajado, interesante, inteligente, etc. Para beber vino se necesita hacer exactamente lo mismo, se necesita buscar una uva que te guste, pensar en la ocasión y lo más importante: dedica tiempo en buscar el vino que sea de tu mayor agrado.


Ing. Manuel Garza Lettiery.